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dijous, 2 de febrer del 2012

DANI MARTIN:)

Lo sentimos pero mañana no habrá capítulo. Antes de que penseis mal, de que si somos malas por dejaros sin capítulo ni nada, os explicamos. Mañana no habrá capítulo porque nos vamos de concierto!! Si, si de concierto. De Dani Martín, el cantante de El Canto del Loco:) A nosotros nos encanta, puedo escuchar su disco cincuenta mil veces en un dia. Mi canción favorita, Mira la vida. Me gusta su música pero la letra me encanta. Bueno ya sabeis que no colgamos el capítulo porque no queramos, si no porque nos vamos a ver a Dani Martin que lo adoramos!



 Pero el sábado por supuesto que  habrá.  Y esperamos que os siga gustando^^ Aqui abajo teneis el capítulo 7:)

By: Estas escritoras que se van de concierto el viernes:)

Capítulo 7

-Iván, siéntate.- Le señalo la cama mientras yo también me siento.
-Hay tan cerca de ti. ¿Seguro que quieres?
-Eres idiota en serio, siéntate ya.-Se sienta muy pegado a mí y me rodea con sus brazos. Yo me limito a leer.
‘’Miércoles 19 de enero de 2011’’
¡No me lo puedo creer! ¡¡¡Lo he besado!!! Pasó muy rápido, pero sentí tanto... Y besa tan bien, tiene unos labios……Está tan bueno! Después hemos estado charlando un poco y hemos hecho como si nada hubiera pasado. No me acuerdo como ha salido la conversación pero hemos acabado riendo. Está siempre abrazándome, es como un oso amoroso. Sí, a partir de ahora él será mi osito. Mañana hemos quedado otra vez a la salida de clase, a ver qué pasa... Espero que sea aun mejor que hoy. ¡Es que besa tan bien! Nunca me ha pasado esto, tener que estar en un internado y conocer a alguien tan increíble como él. Me ha hecho olvidarme de algunos problemas, como que estoy metida en esta cárcel. Llegó la hora de dejar de llorar por los rincones para empezar a disfrutar, que ya me toca.’’
-¿Quién puede ser ese <<osito>>? ¿A ti no te suena?
-Pueees….
-¿Y para esto te he leído la carta y te he contado el secreto?
-Oye me quieres dejar hablar. Que impaciente dios, eres peor que la última tía con la que me acosté.- Le di un golpe en el brazo. A mí no me compara con las barbies de falda mega corta con las que se acuesta.
- ¿Y cuando fue eso? ¿Hace un siglo?
-Já, já. Pues no. ¿Qué te crees que aquí en el internado no he hecho nada?
-En serio……como puedes ser tan chulo. No te soporto.
-Que no inútil que no he hecho nada. Quería ver tu reacción.
-Aa……Y no me llames inútil. ¿Bueno me vas a contar quien es o no?
-¿Y que saco yo a cambio?
-Como no me lo digas una hostia.
-No, gracias, eso no me sirve.
-Vale, que quieres.
-Mmm... Es que ahora no se me ocurre nada, necesito tiempo.
-Pues yo no tengo de eso, ¿Me lo vas a decir o no?
-Te lo digo pero si cuando yo te pida un favor, tú me lo concedes.
-Eso ya lo veremos, pero venga, dímelo.
-A la de una, a la de dos, a la de ...- Y le pegué una bofetada-¿¡ Pero qué haces bruta!?
-Es que tardas mucho, era para quitarte la tontería.- Le digo riéndome a carcajadas.
-Pues ahora no te lo digo.
-Anda que no, si lo estas deseando.- Le digo cogiéndole de las mejillas y estirándoselas.
- No, déjame en paz.
-Venga, no te enfades tonto.-Y le di un abrazo. Entonces Iván se empezó a reír como un loco y yo me quedo mirándole.- Que teatrero eres.
-Sí, sí, teatrero, pero la hostia me la he llevado igual.
-Porqué aún no me has dicho el nombre.
-Por lo que yo recuerdo, así es como se llamaban Carolina y…
-¿Y? Venga hijo tardas mucho.
-Y Michael ostia!
-¿En serio?
-En serio. Pero hace ya mucho tiempo. Ya no se llevan como antes.
-¿Y cómo lo sabes?
-Porqué por aquel entonces, escuché  varias veces que se llamaban así entre ellos.
-Tengo que someter  al tercer grado a Carolina.
-Y digo yo: ¿Qué más te da a ti?
-Pues me tendré qué informar digo yo.
-Cotilla.
-¿Perdona? El cotilla eres tú porqué que yo sepa el que había puesto la oreja y escuchó los motes estos fuiste tú, así qué no me llames cotilla a mí.
-¿Oye me ayudas a estudiar?
-No me cambies de tema.
-¿Se te dan bien las matemáticas?
-Se podría decir qué sí, bueno, se me dan. Pero es que ahora no tengo ganas de ‘’ayudarte a estudiar’’.
-Recuerda, me debes un favor.
-Cierto, no tendría que haber aceptado.
-Pues vente a mi habitación que los libros están allí.
Pasamos como dos horas estudiando, si se le puede llamar estudiar. Iván es más torpe en matemáticas que mi abuela pronunciando WhatSapp. Me salen las X por las orejas ya. Nos tomamos un descanso y bajamos a la cafetería y allí estaba la rubia de bote esa que estaba insinuándose a Iván.
-Hola!- Se acercó a Iván y le puso el escote en la cara.
-Hola…
-Me ha encantado hablar contigo antes. Cuando quieras quedamos, en mi habitación no hay nadie nunca….-Dios, como se puede ser tan golfa!
 -Eee….si bueno…..si acaso ya te aviso yo.- Iván tiene cara de no interesarle para nada la propuesta.
-Pero no tardes mucho.- ¡Le ha guiñado un ojo! Es una indirecta muy directa…
-Oye perdona ¿Te puedes ir a otro sitio? Es que aquí estamos intentando estudiar, cosa que podrías hacer tú. Yo si quieres te ayudo, pero siempre y cuando saque un beneficio.
-Pero…..¿Tu quien te crees que eres?
-Daniela. Soy nueva, encantada.-Le dejé con dos palmos de narices. Como las neuronas las tiene justas para un día se le habrán acabado todas por hoy.
-Me voy pero porque yo quiero.
-Vale, me parece bien. Te acompañaba hasta la salida pero estoy muy cansada.- Lo que os decía, no sabe que contestar. Menos mal que ya se va.
-¿Que chulita eres no?
-Es que quiero acabar cuanto antes contigo. No pensé que serias tan tonto de no distinguir la X de una ecuación con la de una multiplicación.
-Claro no será porque la chica me estaba diciendo indirectamente que me fuera con ella a su cama y no te importara.
-¿Por qué me va a importar?
-Porque sabes perfectamente que te gusto y querrías probar mis labios, igual que yo los tuyos. Lo que pasa es que no quieres admitirlo. ¿Sabes por qué? Porque eres una orgullosa y no quieres mostrar tus sentimientos para que no te hagan daño. ¿Me equivoco?


dimarts, 31 de gener del 2012

Hasta el jueves :(

Esto va a ser corto:
Hasta el jueves no podemos colgar nada por culpa de exámenes, lo sentimos pero esque estamos muy atareadas. Pero seguir leyendo y comentando ehh!
GRACIAS y PERDON!

diumenge, 29 de gener del 2012

Capítulo 6

Me visto deprisa y corriendo. Con la mini discusión que he tenido con Carolina no he tenido mucho tiempo para arreglarme. Bajando las escaleras me encuentro con ese chico que me presentó Carolina. Si ese....¿Tu te acuerdas?
-Hola. ¿Te acuerdas de mí? Soy Michael.- No me ha dejado ni responder, le gustan los monólogos.
-Si claro que me acuerdo.
-¿Que te toca ahora? A lo mejor tenemos que ir a la misma clase.
-Me toca física.
-A mi también.- Anda que casualidad.- Si quieres nos sentamos juntos...
-Vale.-¿No hay nadie mejor con quien sentarme?
Entramos en una clase que está muy oscura, parecía el escondite del Voldemort.
-Siéntense alumnos por favor. Hoy veremos unas pequeñas diapositivas sobre las leyes de Newton.- Toma ya que guay.
-Deberes de física de hoy: dormirme durante las diapositivas.- Hago que me rio pero no me hace ni pizca de gracia. Este chico va de chulo y no le llega ni a las suela de los zapatos a Iván. Uii ¿He dicho Iván?
-Pues yo voy a atender, quiero aprobar y largarme de aquí cuanto antes.
-Ahhh claro yo también.
Las ‘’pequeñas diapositivas’’ que decía la profe, resultaron durar dos horas. Al acabar las clases me voy directamente a mi habitación a terminar de leer las cartas, ya que sé que Carolina está en clase y luego está castigada por la chupa limones. Abro el techo de nuevo como Superman pero algo me llama la atención por la ventana. Veo a Iván que está al lado de una chica. La típica zorra, rubia, pintada como una puerta. Ella solo hace que arrimarse a él pero creo que él no quiere nada con esa furcia. Pongo cara de alegría y empiezo a saltar al saber que Iván no quiere nada con ella y en ese mismo momento mira hacia mi ventana y se ríe. Mi cara cambia de color y él me saluda con la mano. Yo muerta de vergüenza, corro la cortina y sigo con las cartas.
‘’Jueves, 13 de enero de 2011’’
Esto parece que empieza a cambiar. Los profesores son muy majos excepto una que siempre pasa a revisar las habitaciones. Si por mi fuera ya tendría la marca de mi mano en su cara. Pero si lo hago me expulsan y prefiero vivir aquí que con esos padres adoptivos que tengo. Que habré hecho yo para merecer esto... También ha cambiando las cosas respecto a aquel chico. Durante esta semana y media nos hemos conocido más, y el chico está de toma pan y moja. Un día, estando en el recreo, se me acercó y empezamos a hablar. Ahora sé que escribe con la mano izquierda, que tiene dos hermanas y que su hobbie favorito es dormir. Puede ser que esté empezando a sentir algo y lo más importante es que sé su nombre. No como aquella vez, que me liaba por primera vez con un tio y cuando iba a decirle te quiero no me sabía su nombre y acabé llamándole tú, por decir algo. Esto es el comienzo del cambio. ¿Y si esto no es tan horrible como parece?’’
 En ese momento pican a la puerta ¿Quién puede ser ahora? Me levanto y abro.
-Hola!
-Casi me matas del susto!
-Yo diría que de la vergüenza, ¿Que hacías mirándome por la ventana ehh??
-No te miraba a ti, ¿Ves como eres un egocéntrico?
-¡Que no me miraba a mi dice! Pero si cuando te he saludado te has puesto como un tomate.
-No me he puesto como un tomate, además no sé cómo me has visto si estabas muy ocupada con esa que te estaba comiendo la oreja...- Lo he dicho con rin tintín. ¿Se ha notado? Espero que él no.
-Que exagerada. ¿Y a ti que más te da si me estaba comiendo la oreja o no?¿Estas celosa?
-¿Quée? Pero tu estas tonto o comes pronto. Yo celosa, já.
-No te creo, pero te he visto a ti porque la chica esa era una pesada y estaba mirando para la pared y eres lo más bonito que he visto en la fachada.- ¿Como me tomo esto? ¿Me está comparando con la pared de un sucio y asqueroso internado?
-Ahh interesante....-Olé, que corazón de piedra que tengo. Pero hemos dicho que no quería que se diera cuenta de lo poquito que me gusta, pero poquito poquito poquito...
-Bueno....¿Y qué hacías?¿Qué es esto?- Me quita la carta de la mano. Yo intento quitársela pero me pone la mano en la cara.
-Dámela.
-Shh calla. A ver 13 de enero de 2011.....
-Quítame la mano de la cara gilipollas que me estás ahogando!
-Vale, vale que fiera. Pero si me dices que es esto.- No quiero contárselo, pero me ha pillado.
-Si me juras que no se lo vas a contar a nadie, pero a nadie a nadie. Si lo haces te arranco las pelotas y se las doy de comer a los perros.
-Te lo juro.
-Por tu madre eh.
-Sí y por Snoopy.
-El otro día, intentando esconder bebida de Carolina, al levantar el techo encontré unas cartas. Es como un diario secreto o algo así y es de ella.
-¿Cómo, que el techo se puede levantar? Como mola tia!
-O sea, te digo que he encontrado unas cartas secretas de Carolina, y a ti lo que más te importa es que el techo se levanta?
-Es que es muy fuerte. Tú sabes la que puedo montar yo ahí…
-Me da igual lo que hagas o dejes de hacer con el techo de tu habitación.
-¿Y que pone en las cartas?
-Habla sobre cómo llegó aquí, las cosas que le pasan, el chico que conoció....
-¿Cuantas cartas hay?
-Tres y ya me he leído dos.
-¿Y no me has esperado? Pues yo quiero leer la otra también. A lo mejor sé de lo que habla porque yo ingresé en el internado más o menos cuando ella.
-Vale, la leemos. Será nuestro pequeño secreto. Pero no se lo digas a nadie o si no tus cataplines.....
-Lo sé, no quiero que le pasa nada a mis cataplines como tú dices, porque yo de toda la vida les he llamado huevos, pero tampoco voy a traicionarte. Porque aunque no lo creas, eres muy importante para mí aquí. Y me ha gustado como ha sonado lo de nuestro pequeño secreto.


dissabte, 28 de gener del 2012

Capítulo 5

Me aseguro que no hay nadie en la habitación. Ni personas, ni monstruos ni nada, como en mis sueños. Me subo encima de mi cama haciendo equilibrio y levanto el techo. Dios soy mejor que Superman, levanto el techo y todo, bueno dejemos las idioteces para otro momento y pongámonos serios. En el techo de mi habitación de un internado en el que llevo dos días hay unas cartas que parece ser que solo sé yo de su existencia y no se sabe de quién son. A saber si son de un club secreto que quiere salvar el mundo de la explotación final, o de algún terrorista o un asesino......Cualquiera que me oiga pensará que estoy loca, y hace bien.
Las cojo y me pongo cómoda, me faltan las palomitas. Las fechas son de hace ya tiempo, hará un año o así. Busco la más antigua y la abro.
‘’ Sábado, 1 de enero de 2011.
Es el peor comienzo de año de mi vida. Nunca pensé que mis padres, bueno ‘’mis padres’’, me metieran en esta mierda de sitio que solo existe para robarles la vida social a los jóvenes. Des de que mis padres murieron, mi manera de pensar sobre la vida ha cambiado, ese accidente me ha marcado para toda la eternidad. Ahora tengo que vivir con unos padres que conozco de hace un mes. Y encima resultan ser unos completos idiotas que tratan mal a sus hijos, aun tengo las marcas en los brazos. Y creen que lo más fácil es meterme en este asqueroso internado. Son todos unos pijos y unos egocéntricos que solo piensan, ellos en que no se les acabe la gomina y ellas en que no les salga un grano. Encima hay un niñato que no me deja en paz. Un dia intenta ligar conmigo y al siguiente me hace la vida imposible. Hasta que un dia me harte y le pegue la mayor bofetada que le han dado en su vida. No encajo aquí. Espero cumplir pronto los dieciocho y largarme.’’
En la última palabra se puede ver como si hubiera caído una lágrima. Entonces Carolina me mintió. No le pillaron sus padres haciendo nada, si no que murieron y sus padres adoptivos la han metido aquí. De momento no voi a decirle nada de que he encontrado sus cartas, aun hay muchas por leer. Quizás asi la conozca más.  Pongo las cartas tal y como estaban y las vuelvo a dejar donde estaban. Quería esperar a que llegará Carolina pero al final me acabo durmiendo. Tengo un sueño rarisimo. Aparace el internado, y Carolina, e Iván. Carolina está tirada en el suelo y escucho como alguien llora, espera, soy yo. Iván me está diciendo algo pero no consigo escucharle bien. La cabeza me da mil vueltas, hasta que me despierto. Carolina está vistiendose y siento el impulso de decirselo, de decirle que he leido una de sus cartas y que pienso seguir leyendo, no por ser cotilla si no porque me intriga su historia. Ademas ella me ha mentido y ahora quiero saber la verdad. Si no me la dice ella, me la diran las cartas.
-Buenos dias, bella durmiente. Iba a despertarte pero tienes pinta de tener mal despertar y no quiero llevarme una hostia.
-Has hecho bien. La última persona que me despertó acabó con dolor de espalda.
-¿Con dolor de espalda?
-Si por esconderse en un armario y estar ahí mas de dos horas.
-¿Y que hacia en un armario?
-Esconderse de mi. Nada mas despertarme le deje una marca en la frente del golpe. De la onda expansiva me dolió a mi. Entonces muerto de miedo el chaval, no le quedó otra que esconderse.
-Me das miedo. Espero no pelearme contigo aquí, eres capaz de enviarme al hospital.
-No, tranquila mujer, tu me caes bien.
-Que suerte la mía.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Claro, dime.
-¿Te llevas bien con tus padres?- Al preguntarselo le ha cambiado la cara por completo. Se le ha caido hasta la camiseta que llevaba en la mano.
-Pues... claro ¿porque lo preguntas?
-No sé, por saber. No me has hablado mucho de ellos.- Noto que le ha molestado la pregunta en la manera de hablarme.
-No tengo porque contarte nada sobre ellos. Quizas no lo he hecho porque no tengo la suficiente confianza en ti.- Eso me advirtió que dejará de preguntar. Le habia molestado, y mucho.
Me quedo mirandola. No tiene pinta de ser una niña que ha perdido a sus padres en un accidente y ahora este aquí por culpa de sus padres adoptivos. Tiene pinta de ser una gamberra que pasa de todo, que le da igual lo que piensen de ella y que solo quiere vivir el presente, no estancarse en el pasado ni pensar en el futuro. Pero un dia me enseñaron que las aparencias no son lo que parecen.



dimecres, 25 de gener del 2012

Capítulo 4

-Bueno, ¿cómo has llegado hasta aquí? Si no te molesta la pregunta.
-No, no me molesta, al contrario me encanta contarle a la gente lo penosa que es mi vida y que me gustaría ahorcarme para no seguir viviendo en este mundo. Lo que pasa es que no he encontrado la soga adecuada. – Me gusta que se crea que soy diferente, no una barbie de estas que le lamen el culo.
-Dios, a ti te tendrían que meter en un manicomio no en un internado. Bueno y ¿Qué has hecho para estar encerrada aquí? ¿Has intentado robar un banco, te han pillado con mariguana o con algo por el estilo?
-No.- Dije riéndome un poco.- Pues mira, todo pasó en un día normal, cuando llegué a casa, me encontré a mis padres discutiendo, se iban a separar. Pero para colmo, por mi bien, tal y como dicen ellos, pensaron que lo mejor para mí sería venirme aquí, a esta porquería de internado.
-Vaya...Pero mira la parte buena: ¡Me has conocido a mi!
-¿Perdona? ¿Tú que eres el rey de la república independiente de tu casa? Eres un egocéntrico. – Le dije dándole un golpe en el brazo.
-Ehh!No me des bruta!!- Y así comenzamos una pelea de puñetazos cariñosos hasta que acabamos en el suelo tirados haciéndonos cosquillas. Después nos quedamos mirando el techo.
-Me alegro de haberte conocido, al menos no eres como yo me esperaba, aunque aún te queda mucho por demostrarme.- Tengo que dejarle las cosas claras. Tampoco quiero que se piense que quiero ser la chica que camina a su lado cogidos de la mano.
-Te lo demostraré, estoy seguro.
-Eso espero, porqué de momento eres el único con el que he podido hablar sin aparentar lo que no soy.
-Me gustaría que siempre fuese así, pero que quede claro, que yo no quiero conquistarte, simplemente quiero tener de una vez por todas una amiga de verdad con la que pueda hablar de ‘’todo’’.
-¿Qué ha querido decir ese ‘’todo’’?- Dije remarcando tanto como él el todo.
-Pues... no sé, todo, ligues, sexo, sentimientos, bajones, las típicas cosas de lo que hablan los amigos.
-Madre mía, con quien me he juntado.
-¿Pero qué dices? Que yo soy un chico normal eh!
-Eso habrá que verlo...
-Que verlo habrá.
-Que dices, estás loco!- Fue una broma muy estúpida pero me hizo mucha gracia.
-No, que va.
-¡Que viene!
-¿Que viene quién?
-¡Este!- Y le pegué un manotazo en la frente.- Es que me estas retando. Además tu frente va perfecta con mi mano.
-Lo pagarás caro, Dani.- Dijo abriendo la puerta de mi cuarto.
-Para ti Daniela.
-Daniela, ¿Así mejor?
-Perfecto, anda vete ya, que seguro que te espera tu novia para que te pongas guapo para cenar.
-Yo no tengo novia...aún- Me dijo mientras definitivamente cerraba la puerta. Vale, recapitulemos, acabo de conocer a Iván, un chico bastante mono por cierto, el cual, quiere ser mi amigo, nada más que eso, o al menos es lo que me ha dicho. Ah si, y mi compañera de habitación, habla demasiado, pero se le ve maja, algún día, podríamos ser amigas, pero es que yo desde pequeña, siempre me he llevado mejor con chicos que con chicas. ¿La razón? No tengo ni idea.
Me quedo dormida, pero no por mucho tiempo, mi ‘’queridísima amiga’’, entra en la habitación dando un portazo, bien por ti, gracias.
-Hey, hey, hey, me tienes que ayudar Dani!
-A ver... ¿De qué se trata?
-Pues que hoy, me he enterado de que hay revisión sorpresa, es decir, qué la monitora jefe pasará a inspeccionar todas las habitaciones a fondo.
-¿Y cuál es el problema?
-Pues que tengo alcohol escondido, y por supuesto, cigarros.
-Ahora ya entiendo porqué estás en la tercera planta.
-¿Me ayudas o no?
-Dime lo que tengo qué hacer.
-Pues...coger todas las botellas y esconderlas donde sea.
-Comprendo.- Me quedo mirando el techo mientras estoy en la cama sentada.
-¡Pero venga, ayúdame!- Le hago un gesto con la mano indicando que se espere, entonces me subo a la cama, me pongo de pie, y comienzo a saltar lo más alto que pueda.
-Bien, el techo se levanta, son placas.
-Eres más útil de lo que esperaba
-Pásame las botellas y los paquetes de tabaco, anda.- Me pasa una a una, hasta que me doy cuenta de que en el techo, hay algo, como papeles, más bien cartas. Pero no se lo pensaba decir a Carolina, cuando ella no esté, las cogeré y las leeré.
En ese momento, pican a la puerta.
-Señoritas, ¿están visibles?- Suena una voz a través de la puerta.
-Sí, adelante.- Decimos al unísono mientras me siento de un bote en la cama quedándome con las piernas cruzadas.
-Ya le digo,  no va a encontrar nada. Somos muy legales y para nada nos saltamos las reglas.
-Señorita Carolina, por favor déjeme hacer mi trabajo y cierre la boquita, que yo no le digo como tiene que estudiar, aunque le vendría muy bien porque a este paso se saca el graduado mi sobrino antes, y tiene cinco años.
-Que mujer más simpática, seguro que por las mañanas chupa limones antes de venir aquí, porque si no no entiendo lo agria que es. – Me lo dice a la oreja para que la chupa limones no le escuche pero me parece que no ha servido.
-¿Sabe Carolina? La vista no la tengo muy fina, pero el oído a la perfección. Acompáñeme a ver al director.
-No creo que tenga muchas ganas de verme…
-Camine. – Pues la garganta también la tiene fina porque ha pegado un grito que ni mi madre cuando se enfadada. Ya no va a hacer falta que vayan al despacho del director, seguro que él mismo le ha escuchado.
Carolina va detrás de ella como si fuera su sombra, una sombra la cual le hace todo tipo de burla. Por fin, me he quedado sola. Ahora podré leer tranquilamente esas cartas tan misteriosas que he encontrado.



dimarts, 24 de gener del 2012

Capítulo 3

Llego a la puerta, 315, me podrían haber dado una habitación que estuviera más cerca de las escaleras no en el quinto pino. ¿Donde están las llaves? Meto las manos en los bolsillos y nada, no están. Empiezo bien…  No me doy cuenta que debajo de mis pies hay un felpudo en el que pone ‘’Hola:)’’. Hasta el felpudo es más feliz que yo…. Miro debajo y ahí están, como en las películas hay unas llaves debajo. Joder que asco de llaves, no entran. Claro, si es que Dani estas metiendo la llave al revés. Entro y me pongo a mirar por la ventana. Des de ella se puede ver el patio del internado, puedo ver a dos niños pequeños, no tendrán más de 10 años. Para ser tan pequeños se dan unas muestras de amor muy grandes. Pero siguen teniendo ese encanto de niños. Es la típica estampa de una niña y un niño a los que les da igual lo que digan de ellos y que solo les importa divertirse, y si puede ser juntos aun mejor.  Me encantaría volver a ser aquella niña que todos los días esperaba que llegase las cinco de la tarde para irse al parque con su madre y allí hacia un montón de amigos nuevos. Me fijo que unos pasos más allá de los niños está el chico con el que me he chocado. No sé si con las prisas no me he fijado bien pero es muy guapo. Pero seguro que está aquí porque todas las chicas se le tiran encima y se pelean por él y para evitar muertes y peleas lo han metido en esta cárcel. Pues yo no sería como ellas, me tengo respeto a mi misma y prefiero que me conquisten ellos, no ir detrás como su perro faldero. Vuelvo a mirar y veo que ya no está. Voy a seguir deshaciendo la maleta, ya no hay nada interesante que mirar por la ventana. Miro y veo que mi madre me ha metido en la maleta esas braguitas que me regaló mi tía para casos especiales. Son muy monas, rosas, y me quedan muy bien. Pero aquí no creo que las llegue a utilizar. Igualmente me las voy a probar. Espero que en estas navidades no haya echado culo y me queden mal. Perfecto, me siguen quedando igual de bien. Pican a la puerta, seguro que es Carolina, como ya no hay llaves en el felpudo feliz. Abro y mi cara pasa de tener mi color natural de piel a un rojizo muy intenso.
-Vaya, que buen recibimiento.-Si que me deben quedar bien porque el chico me está haciendo un escáner. Cierro inmediatamente la puerta, es lo único que me sale hacer, ha sido como un acto reflejo. Voy corriendo a la maleta y me vuelvo a poner los tejanos que llevaba.
-Perdón, es que no iba vestida adecuadamente para recibir visitas.
-Pues a mí me ha encantado, ojalá todas las chicas de este internado me recibieran así. Bueno menos a la mujer de la cafetería, tendría que hacer una búsqueda a fondo para encontrarle el ombligo debajo de tantos michelines. – Eso provoca que me ría a carcajadas como una descosida. Tiene razón, por lo poco que he podido ver a la responsable de la cafetería, creo que el traje le viene pequeño y el traje era de por lo menos seis XL.
-Bueno… y ¿qué quieres? No creo que hayas venido para verme en bragas.
-No, no sé si te acuerdas de mí. Soy el chico con el que te has cruzado antes.- Como para no acordarme.
-Si me acuerdo.
-Pues cuando nos hemos chocado se te ha caído esto.- Me enseña esa pulsera en la que está grabado mi nombre, que la llevo en mi muñeca des de hace muchos años.
-Muchas gracias, si la pierdo me muero. ¿Algo más?  
-Hombre, me encantaría quedarme aquí hablando contigo y conocerte mejor.
-Tengo cosas mejores que hacer.- Como he dicho antes, no pienso ir detrás suyo babeando.
-Volvamos a empezar. Hola ¿Qué tal? ¿Eres nueva? Yo soy Iván.- Por fuera mi cara puede parecer de completa indiferencia pero por dentro estoy teniendo una sensación muy agradable, pero de momento no pienso mostrársela.
-Hola, soy Daniela. Mis amigos me llaman Dani, pero tú me tendrás que llamar Daniela. Y sí, soy nueva. ¿Cómo te has dado cuenta, con la cantidad de chicas que hay aquí?
-Porque en ti he encontrado algo diferente.
-¿Si? Ahh ya sé, porque las demás llevan la falda del uniforme por encima de las rodillas y yo la llevo por donde se ha de llevar.
-Puede ser, pero no es eso.
-¿Tú me querías conocer no? Pues ya que has preguntado, te voy a responder.- Me acerco más a él pata que me escuche bien, y a apenas cinco centímetros de su boca.- Soy muy simpática, pero cuando me buscan me encuentran. No me gusta nada que se rían de mí y por lo tanto nunca dejo que lo hagan. Tengo muy mal despertar, la última persona que me despertó aún sigue en cama del dolor. Pero a pesar de todo tengo muy buen corazón y defiendo con uñas y dientes a los que quiero.
-Tienes carácter.
-¿Qué pasa, te gustan las chicas más fáciles?
-Al contrario, me gustan los retos.
-Pues ya te advierto, que yo no soy ninguno. Veo tus intenciones aunque necesitara gafas, y te advierto que tengas cuidado.
-¿Te he dicho que me encanta tu forma de ser? Aunque que creas que solo te quiero para llevarte a mi habitación, veo algo más en ti. Solo quiero hacerme amiga de una chica que solo me vea por mi físico.- Normal, es que llevas escrito en la frente: ¿quieres ver mis abdominales? Pero pienso darle alguna oportunidad.
-Ya me vas cayendo mejor. Ahora te toca a ti.
-Pues…. La gente se piensa que soy un chulo y que uso a las mujeres, pero para que voy a mentir, soy un hombre y tengo ojos. Pero también te digo que cuando me enamoro de una, soy la mejor pareja del mundo y le hago sentirse como nunca, porque aunque no lo creas soy muy cariñoso. Aun sigo buscando mi media naranja, pero des de esta tarde me he hecho una ligera idea de cómo es.