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dimecres, 30 de novembre de 2011

Esto llega a su fin...

Bueno, aunque no me guste decirlo todo llega a su fin, guste o no. Eternamente juntos, la vida de Isaac y Rebecca, está en sus últimos días. Mañana será el último capítulo. Os aseguramos que no será el típico final de princesas, que acaban felices y comen perdices, será algo más parecido a la vida real. Aunque no os lo creáis, aquí estas escritoras han pasado por cosas así, por los malditos mal de amores y que joden mucho, se incluye aquí servidora XD (Irenee:)) pero que la mayoría de las veces se cura gracias a esas maravillosas amigas que tenemos que hacen sacarnos una sonrisilla en los peores momentos, y también que encuentras a otro mejor, más guapo, más amable, más cariñoso....aunque no siempre. Dicen que un clavo saca a otro clavo, pero yo pienso que sin pasarse, que tampoco parezcas una..... XD

En fin, queremos agradeceros todos vuestros comentarios y visitas que hacen que tengamos aún más ganas de escribir. Puede ser que haya una segunda historia. Os queremos pedir un último favor, comentar sobre la historia, si os ha gustado o no, si cambiariais algo sobre la historia o los protagonistas... lo que sea, servirá mucho.

Gracias de nuevo^^ Y aquí esta una de las personas que hace que me ría a carcajadas con una sola palabra.




Capítulo 34

A los pocos días, Rebecca volvió al instituto. Nunca más se volvió a sentar a mi lado desde que se recuperó del accidente. He intentado hablar con ella mil veces, pero ella al verme llegar se marcha sin nisiquiera mirarme a la cara. Le he enviado mensajes mil veces más sin recibir respuesta alguna. Por otra parte, lo veo normal, yo también lo haría, pero no hay que rendirse. Por otra parte, los estudios no me van del todo mal, sin embargo he pensado en mudarme a otra ciudad. No puedo soportar verla cada día de mi vida, sin poder besarla, ni sin hablar con ella. Se lo comenté a mi madre, lo de la idea de mudarnos, a lo que ella me preguntó el porqué de este cambio tan radical. Que le iba a contestar yo? Lo único que se me pasó por la cabeza fue un : << Cambio de aires, mamá.>> Tras pensarselo bastante, ha accedido a ello. Total, si me mudo, tendré lo mismo que aquí, nada. Me he quedado sin amigos y sin Rebecca. Tampoco ninguno de mis familiares vive aquí. Mi madre me ha dicho que cuando acabe el trimeestre que podremos mudarnos. Lo del instituto ya está arreglado. Ya tengo otra plaza en otro, aunque a mi madre no le hace mucha gracia eso de que deje el colegio a medias y vaya a otro. Pero ami me da igual todo ya. Algún dia seguramente venga a arreglar algún papel, porqué seguro que será necesario.
Pasaron unos dos meses hasta que acabó el trimestre y....

-Isaac, recuerda que nos vamos mañana! Te has preparado las maletas ya?
-Bueno... más o menos. Me faltan algunas cosas. Pero necesito otra mochila, mamá.
-¡¿Otra mochila?! Pero cuanta ropa te vas a meter! Te dije que la pusieras en el camión de mudanzas y no me hiciste caso. Saca una de las pocas que hay en el armario.
-Vale mamá.
-De nada hijo.
-Ah mamá, que se me olvidaba! El dia 28 tengo que volver para hacer las recuperaciones.
-Ya lo sabía. Ya te cogerás un tren y vendrás en un momento.
-De acuerdo, pero como seguro que hago amigos y me vendré con alguno.
-Esta bien...- Y así acabó la conversación con mi madre. Al día siguiente apenas crucé palabra con ella. Y pronto llegó es dia, el dia del cambio de mi vida. Echo de menos a Alex. Aquellas risas que nos echábamos.... Nuestra amistad nunca se debería de haber roto.



Cogimos el coche rumbo a Madrid, si Madrid. Tardamos un poco en llegar porqué mi madre se perdió, pero finalmente llegamos. Nos instalamos en la nueva casa. Y comenzó de nuevo la tortura de levantarse temprano, estudiar, hacer deberes, etc. En el instituto hice algunos amigos. Realmente eran todos muy majos. Había una chica, Diana, que me miraba mucho.

-Perdona, quieres algo?- Me lancé a decir.
-Pues querer quiro muchas cosas...  – Me soltó.
- Como cual?
-Preguntarte algo, puedo?
-Sí, claro.
-Quieres tomar algo conmigo esta tarde?
-Mmmm.... vale, a que hora?
-A las seis te viene bien?
-Perfecto!
-Vale, nos encontramos en el puente del pirulí.
-Allí estaré. – Era una chica guapa, morena, de pelo largo. Tenía los ojos marrones, pero muy bonitos, aunque sean marrones.

Llegué un poco tarde, porque se me habia olvidado coger dinero, y tuve que volver a subir. Cuando crucé, la vi, allí estaba Diana.
-Hola!
-Hola, perdón por el retraso.
-No importa, vamos a algún bar?
-Tú diras, conoces la zona más que yo. – Le sonreí.
-Vale, conozco algo así tipo cafetería y eso.- Nos sentamos, estuvimos toda la tarde hablando y me contó muchas cosas: los líos de clase, los cotilleos de los profesores, etc.



El tiempo fue pasando, nos hicimos buenos amigos. Pasaron exámenes, fiestas, quedadas hasta que llegó el dia en el que me atreví a preguntarle.

-Oye, te gustaria acompañarme a mi antiguo instituto? Esque tengo que hacer un examen de recuperación y tal...
-Por mí si, pero donde esta?
-En Barcelona.
-Ahh! Que bien. Y como has pensado que iremos?- Le saqué dos billetes del AVE del bolsillo. Y me sonrió. – Veo que has pensado en todo.
-Son para mañana.
-UAUU! Tendré que anular todos mis planes.
-Bueno, pues vente a mi casa mañana por la mañana, a eso de las ocho. Llévate algo de dinero para comer.
-OK- Nos dimos dos besos y cada uno se fue por su lado.

dimarts, 29 de novembre de 2011

Capítulo 33

Abrí los ojos y ahí estaba él. Esa persona que hizo que me sintiera como en las nubes y que hace menos de un dia fue el culpable de mi situación. Una situación que hace que me sienta la chica más desgraciada del mundo.¿ Como crees que me siento al ver que una persona a la que tanto he querido, y que por muy a mi pesar la quiero, me ha hecho tanto daño? Me vino a la cabeza una frase que me dijo un dia que en ese momento me creí y que hoy pende de un hilo. Al recordarla siento como si me exprimieran el corazón y intentaran sacarle todos los momentos junto a él.

Estábamos en su coche después de haber tenido ese encontronazo con una de las personas culpables de mi dolor, Erika. Recuerdo perfectamente las palabras de Isaac.
‘’-Eee amor no llores.-Me abrazó.- No le hagas ni caso a esa zorra, olvídala.
-Es que siempre quiere dejarme mal y quedar por encima de mi.
-Pero ella no tiene un novio que la quiera tanto como yo a ti. Y ni se te pase por la cabeza que te cambio por eso.
 -^^.Te amo Isaac.’’

¿Como cambian las cosas no? Ese dia pensaba que Isaac era un amor verdadero y eterno. Ahora es una página más en vida que me esta costando pasar.

-Rebecca.....estas bien?-  Me sacó de mis pensamientos.

-Podria estar mejor. ¿Que haces aquí?

-Me he enterado por Valeria de que estabas en el hospital. Aunque solo le ha faltado escupirme.

-Me hubiera parecido bien. No pretenderás que después de haberte tirado a la zorra esa te hagamos un altar.

-¿Como te has enterado?

-Ella misma se encargó de enviarme una foto para que viera lo bien que os lo estabais pasando.- Le enseñé la foto.

-Amor por favor n...

-No me vuelvas a llama asi nunca más.

-Ostia joder perdóname estaba muy enfadado contigo y....

-Claro perdón es verdad, esa es un razón para follarte a la primera que toca a tu puerta.

-¿Quieres parar de una puta vez de acabar las frases por mi?

-¿Me vas a pegar o que?

-Aparta tu odio un momento y escúchame. – Puse los ojos en blanco.- No pensaba que Erika fuera a hacernos una foto y enviártela. Cuando me desperté a la mañana siguiente me sentia muy mal por lo que te he hecho.- En ese momento empezó a llorar, no sé si para darme pena o de verdad, ya no me creo nada de él.

-No pareces muy aburrido en la foto. ¿Te lo pasaste bien? Es que si no es asi repetirlo y de este modo  me haces daño pero por lo menos te diviertes, tu que ya sabes que es lo que me importa.- Dije irónicamente.

-Te lo estoy diciendo en serio Rebecca, te estoy abriendo mi corazón y tu estas cachondeando de mi. - Cuando me dijo eso sentí una rabia y unas ganas de pegarle un tortazo con la mano bien abierta.

-Espera que rebobino, tú me estas abriendo tu corazón, tú que te has tirado a la peor persona que conozco en el mundo y que encima me dijiste que nunca lo harias, que yo era mucho más que ella.- Empecé a gritar lo más alto que pude.

-Y  lo eres.- Él levantó aun más la voz.

-Pues eso haberlo pensando antes de que te pusieran dos tetas y un culo en la cara y habértela tirado sin importarte lo que yo pudiera sentir.- Las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas.- Y me duele tener que decirle esto a una persona que lo ha sido todo para mi. Pero  ahora eres mi peor pesadilla.

-Lo siento, perdóname por favor.- Y puso la cabeza en mi tripa pudiendo ver como le caían las lágrimas.- Perdóname, perdóname. Solo quiero volver a estar a tu lado y pensar que todo esto solo ha sido un sueño.

-Pero no lo es. Ahora soy yo la que no quiere volver contigo, no seria justa conmigo.- En ese momento picaron a la puerta.

-Hola Rebecc…. ¿Que hace aquí este idiota?

-Valeria déjale, creo que ya le a quedado claro que no pinta nada aquí.

-Eso vete, ¿Como has podido hacerle eso a Rebecca? Encima con una zorra que no le llega ni a la suela de los pies.- Isaac agachó la cabeza.

-Valeria ya esta, vete ya de aquí Isaac.

-Antes de que te vayas, ni se te ocurra acercarte a Alex, ¿lo entiendes?

-¿Qué también quieres quitarme a mis amigos?

-Alex es muy importante para mi y mejor persona que tú y no quiero que se junte con basura como tú, y te aseguro que él esta de acuerdo.

Isaac abrió la puerta y se encontró con alguien no muy querido para él.

-Hola Leo.- Le dije desde la cama.

-¿Qué hace aquí el boca chancla este?

-Mira niñato a ver si te vas enterando que ahora soy uno más para ellas y que tu ya tardas en irte.

-Isaac vete de una puñetera vez, ahora Leo es más importante para mi que tú.- Cerró la puerta con un portazo. ¿No habré sido muy bruta? Encima tendré yo la culpa. Se merece eso y mucho más.



Maldito el momento en que Erika apareció en mi casa. ¿Qué he hecho? ¿Soy gilipollas o qué? Además Rebecca le da mil vueltas a Erika. Sus palabras se clavaron como una flecha en mi corazón. ¿Qué soy para ella? Nada. Lo entiendo, he sido un completo capullo. Espero que esa amistad no fuera más allá sino me hundiría en la pena. Al final él conseguirá lo que quiere y yo perderé a lo más bonito de mi vida.

diumenge, 27 de novembre de 2011

Segundo premio!!



Muchas gracias a  Moni=D de http://nadaninadiepodraborrarestasonrisa.blogspot.com/ y a Ariadna de http://youhistories.blogspot.com/ por darnos este premio y simplemente decir que nos encanta cuando nos comentan. Y aun más cuando nos encontramos con un nuevo seguidor. Este premio se lo voy a dar a poca gente porquá casi todo el mundo se nos ha adelantado. (Hablamos en plural, porque las que escribimos este blog somos dos). En fin, que no nos queremos enrollar mucho. Segurmannte algunos esten repetidos pero como nos encantan, no pasa nada.
-A Laila de http://elfisicoseducelapersonalidadenamora.blogspot.com/, creo que ati ya te lo habrán dado, pero de todos modos te lo mereces!
-A Ariadna de http://recortesdeunabipolar.blogspot.com/ y sigue así con Noah y Chris.
-A Espe de http://aprendeaquerer.blogspot.com/.
-A Lila de http://lululaila.blogspot.com/ a pesar de que no sube capítulos continuamente por falta de tiempo.
Solo deciros que nos hace mucha ilusión que nos leaís y que perdais un poco de vuestro valioso tiempo dedeicándolo a nosotras. Gracias!
PD: Si nos dejamos a alguien lo sentimos.

Capítulo 32

Cuando desperté estaba en una habitación blanca, con todo tipo de aparatos. En esa habitación se podía apreciar una pequeña ventana con vistas a toda la ciudad. Por lo que podía ver, era una de las plantas más altas. No me podía casi ni mover,  el máximo esfuerzo que hice fue para mover el cuello y contemplar aquella monótona habitación de hospital. No había nadie. Ni rastro de mi padre, ni Valeria, ni.... Isaac. Porque por encima de todo yo le sigo queriendo. Al poco rato de estar mirando el techo, que otra cosa podía hacer, se habrió la puerta y un médico canoso, de unos 44 años entró.
-Veo que ya se ha despertado.
-¿Que me ha pasado?
-Estabas en la calle, sufriste un desmayo y te golpeastes la cabeza contra el suelo, alguien avisó a la ambulancia, y te trajeron rápidamente al hospital.
-¿Pero tengo algo malo?- Pregunté preocupada.
-Hasta ahora no hemos visto nada, pero sería conveniente que te quedaras en observación un par de dias.
-Si, claro. – Respondí.- Y mi padre?
-Ha ido a por algo de café, para que no le venza el sueño, ahora volverá. En cualquier caso, si siente alguna anomalía no dude en apretar el botón.- Me indicó señalando el aparato de al lado de mi cabeza.
-De acuerdo.- Tocó algunos de los cacharros de mi alrededor y se fue.  Poco despues apareció mi padre.
-Hola cariño. ¿Estas mejor? – Me djo acariciándome la cara.
-Si, lo único que me duele mucho la cabeza y un poco la rodilla.
-Los médicos dicen que solo fue el golpe, pero que quieren osbervarte por si el caso.
-Ya me lo ha dicho el doctor.
-Bueno Rebecca, descansa, ha llamado Valeria y me ha dicho que esta tarde pasará a verte, que tenía un compromiso al que no podía faltar.
-Papá, si quieres vete a casa a dormir, no me importa quedarme aquí, además seguro que constantemente estarán entrando y saliendo enfermeras.
-No, tranquila, si ami me gusta mucho esta.... butaca. –Me dijo sonriendo. Mis parpados cayeron lentamente hasta que quedé derrotada por el sueño.

Me había pasado todo el día encerrado en mi habitación, con un único pensamiento: Rebecca. Me siento mal por lo de haberme acostado con Erika, y a estas alturas, ella ya se lo habrá hecho saber a Rebecca. Esto no creo que se arregle. Pero el no ya lo tengo no? Por intentarlo que no quede. Esta tarde iré a su casa, y haber si podemos hablar de todo lo que ha pasado estos últimos dos días.
Ya estoy casi llegando. Me decido a tocar el timbre. PIP! No contestan, puede que no haya nadie. Saco mi móbil del bolsillo del pantalón y marco su número. Nada, no lo coge. Lo vuelvo a intentar. Sigue sin cogerlo. Busco otro número en mi agenda y le doy al telefonito verde.
-Si?
-Hola Valeria, soy yo, Isaac.
-Ah hola Isaac. – Me dijo con tono un poco despectivo.
-Oye, está Rebecca contigo?
-No, y aunque estuviera, no creo que quisiera hablar contigo.
-Vale. En fin.. Sabes donde está?
-Está en el hospital, ha tenido un accidente. Lleva allí desde anoche.
-Pe...pero que le ha pasado?
-Porqué no vas a verla y se lo preguntas cabrón?- Y me colgó. Que chica más rara, vale que Rebecca y yo estemos como estamos pero a ella no le he hecho nada.

Llego al hospital, y le pregunto a la recepcionista, una mujer de unos 50 años con unas gafas de color naranja.
-Perdone, me podría decir en que habitación está Rebecca de la Torre?
-Es usted familiar?
-Mmm... Soy su novio.- Que otra cosa podía decir, que era su padre?
-Sexta planta, habitación 689.
-Gracias- Me dirigí al ascensor y piqué al 6. Se subió y bajo gente en casi cada planta. Cuando salí de él, caminé varios metros hasta que llegué al la habitación. Piqué y una voz de hombre me indicó que entrara, su padre.
-Si no recuerdo mal tu eres Isaac no? – Me dijo estrenchándome la mano. –
-Esta dormida no?- Le dije señalándo a Rebeccca.
-Si, si quieres quédate tu mientras voy a estirar un rato las piernas, te parece?
-De acuerdo- Se levantó de la butaca y yo me quedé mirándola. De pronto, abrió los ojos.
-Hola Isaac.


divendres, 25 de novembre de 2011

Capítulo 31

Me desperté de golpe por el maldito móvil. Sonaba ‘’Jóvenes Eternamente’’, ese es el tono para cuando llama Alex.
-Hola guapo.
-Hola princesa. ¿Que haces ahora? No me has llamado o es que no quieres estar conmigo? -Resaltó el conmigo.
-Por supuesto que no es eso cariño. Me encanta estar contigo y que me abraces y que me beses y que cumplas mis deseos. Vamos, que me haces falta cada uno de los segundos de mi vida^^.
-Lo mío es peor, tú no lo sabes, pero ahora mismo me estoy muriendo por no estar a tu lado. Caerá sobre tu conciencia.
-Me atormentará toda la vida, pero ya sabes porque no puedo irme contigo y pasar una noche magnifica.
-A ver repítemelo, que no me acaba de quedar claro.
-Mira que eres tonto ehh, pero me encanta. Es que no quiero dejar a Rebecca sola ahora que es cuando más me necesita. Isaac no se tendría que haber puesto asi.
-Yo solo te digo que si yo te veo a menos de dos centímetros de otro tio, lo mato pero lentamente para que sufra.
-No se si tomármelo como una muestra de amor o como un intento de asesinato.
-Siempre como una muestra de amor mi princesa, nunca te haría daño.
-Te quiero tanto, pero tanto tanto que no hay nadie en el mundo que lo pueda entender o alcanzar.
-Joder te quiero aqui a mi lado, no tan lejos.
-Bueno Alex cariño vivimos a solo dos manzanas el uno del otro.
-Para mi es como mil millones de kilómetros.- Que mono es^^, es que tiene esa cualidad de querer besarlo y achucharlo nada más verlo. Pero solo lo puedo hacer yo y que no me entere que lo hace otra. En ese momento sonó el timbre.
-Alex mi amor que pican  a la puerta. Te quiero guapo, recuérdalo.
-Siempre princesa. Te quiero más que a mi vida.- ¿Como le voy a colgar ahora, después de eso tan bonito que me ha dicho? Pero tenia que colgar.

Abrí la puerta y ahí estaba Rebecca. Se le veía muy apagada y con unas ojeras del copón. Con lo guapa que es ella y lo mal que se le ve ahora.
-Rebecca cariño pasa.
-Gracias. – Su voz sonaba entrecortada.
-¿Cómo estas?- Le aparté el pelo de la cara y le hice un moño, ella no tenia ni ganas de arreglarse.
-Pues no muy bien. La persona a la que más quiero me ha dicho que ya no quiere saber nada más de mi.
-No me puedo creer que Isaac te haya dicho eso.
-Pero no llego a entenderlo. ¿Tan rápido se olvida a una persona que has querido tanto? Porque yo no lo consigo. He llegado a pensar si todo ha sido una farsa e Isaac nunca me ha querido.
-No digas eso porque no es verdad y lo sabes. Él te quería mucho y te sigue queriendo porque a Alex se lo ha dicho.- No me gustaba mentirle sobre algo tan importante para ella, pero la veía tan mal que no podía soportarlo. Des de que Rebecca e Isaac no están juntos, Isaac no ha hablado mucho con Alex, parecía como si no quisiera pasar más tiempo con nosotros.
-No lo sé, si tanto me quisiera no se hubiera enfadado tanto por una gilipollez.
-Bueno te voy a  dar un consejo por te quiero mucho.
-A ver dime ese maravilloso consejo.- Era la primera vez en todo el dia que la veía sonreír.
-Eres preciosa tanto por fuera como por dentro, así que arréglate el pelo, maquíllate y ponte guapa que estoy segura de que hay cientos de chicos que se mueren por estar con un pivón como tú.
-Tu si que eres una buena amiga.- Nos abrazamos.
-Claro que si, tú hazme caso y sonríe que seguro que cuando vean esa linda sonrisa caen a tus pies.
- Pero ahora mismo solo puedo pensar en Isaac.
-Pues yo voy a hacer que te quites de esa cabecita a ese idiota. Conocerás a más chicos y ya verás como te enamoraras más veces.
-Eso espero, pero sufrir un poco menos.
-Para este mismo momento tengo una venda buenísima para el mal de amores. Helado de chocolate y película.
-Me encanta esa idea. Oye Valeria en serio que te quiero mucho y valoro mucho que ahora estés conmigo y no con tu perfecto novio como tú le llamas.
-Por mi mejor amiga hago lo que sea.- Le cogí y le abracé de tal manera que no podía ni respirar.- Aunque Alex me lo ha puesto difícil, no es fácil resistirse a ese chico con esos brazos, esos labios, esas abdominales…
-Pero que no te gusta no?- Dijo irónicamente.
-Más que a un niño una piruleta.

Estuvimos viendo ‘’Perdona pero quiero casarme contigo’’. Se nos escapó hasta una lagrimilla o incluso dos.
-¿Te imaginas que Alex me pidiera casarme con él como en la película?
-Valeria cariño Alex tiene 19 y tú 17, no crees que es un poco pronto?
-En el amor todo vale.
-¿Y tu que le dirías?
-No lo sé. Solo quiero estar a su lado durante toda la eternidad. Empezar por un para siempre y poder escuchar de su boca que estaremos eternamente juntos.
-Que bonito! Me vas a hacer llorar.


Me fui de casa de Valeria, ya era la hora de cenar y mi padre se estaría preguntando donde estaría. Sonó mi móvil y eso hizo que en mi cabeza existiera la posibilidad que ese mensaje fuese de Isaac, pero era de Erika.
-Que quiere la pesada esta ahora.- Al abrir el mensaje sentía que el alma se me caía a los pies junto con el corazón.¿ Es esto verdad? En la foto se podía ver claramente como Isaac y ella estaban dale que te pego pero Isaac salía como si fuera consciente de lo que hacia y que Erika estaba haciendo una foto. Erika también me dedicó unas palabras a parte de la foto.

<<¿Como te quedas? Espero que no te moleste, Isaac ya no es tuyo y espero que muy pronto sea mío. Como puedes ver lo voy consiguiendo poco a poco. Por cierto tu ex tiene una energía brutal. No me guardes rencor, ha sido sin querer.>>

No podía distinguir el rojo del verde de los semáforos, veía a mucha gente yendo de arriba a bajo pero todo muy borroso. Los parpados se me iban cerrando y finalmente me desmallé por completo en mitad de todo el gentío. Isaac acaba de romper mi corazón en mil pedazos.


dimecres, 23 de novembre de 2011

Capítulo 30

Me desperté y me encontraba al lado de Isaac. Bien, lo he conseguido!  Me levanto y cojo mi  ropa del suelo. Me la pongo rápidamente y como puedo, salgo de la habitación sin hacer ruido. No hay nadie, así que cojo una apetecible manzana verde del frutero, y mientras le doy el primer mordisco, la sujeto con la boca y me hago una coleta alta. Cuando se lo cuente a Leo no se lo va a creer. Llego a mi casa y me siento en el sofá, aún es pronto, seguramente Leo no esté despierto. Pero para mi sorpresa, al escucharme, sale de su habitación medio desnudo y me saluda.
-Hombre ‘’hermanita’’, como que no has dormido aquí?- Me dice con su tosca ironía.
-Pues resulta que lo he conseguido antes que tu! He pasado una noche loca con Isaac.- Le digo haciendome la interesante.
-Pues nosé, pero fui a su casa... y pasó.
-Eso quiere decir que ya no tengo que hacer más servicios para ti?
-Ehh! Yo no he dicho eso, ya sabes que estás muy bueno, y como realmente no somos família, por mucho que te odie, siempre podemos hacernos ‘’favores’’ mutuamente.  Además, tu estás a dos velas ¿No?
-Aver, a dos velas lo que se dice a dos velas no, porque como tu ya sabes me gusta Rebecca, y quiero conquistarla, pero si las cosas van como van...
-Hombre, ahora tienes via libre con Rebecca, porqué con lo que hemos hecho, no creo que se vuelvan a reconciliar.
-A saber.... Esque Rebecca es única, nosé, tiene algo que... nosé como explicarlo.
-Si, si, lo que tu digas Leo. Rebecca es como todas las demás. Quieren un novio como en los cuentos. Y de esos no existen, ves? Ella pensaba que Isaac era su príncipe, y mira como ha acabado, acostándose conmigo.
-Pero eso no significa que yo no lo sea.
-En fin.... me voy a dormir, y no pongas música, que no tengo ganas de ruído.
-Que me dejes!
-Vete a la mierda Leo.
-Ya estoy en ella...- Me dijo tocándome.
-Eres un infantil, pareces un niño de cinco años.
-Y tu una zorra en celo. – Y se metió en el baño. Siempre tiene que quedar él por encima de mí. Y en los dos sentidos. Porqué si,  a veces follamos y eso, pero en realidad es lo mejor que sabe hacer.



Mierda, la he cagado pero bien. Me he acostado con Erika. No sé lo que me pasó, pero esque uno no es de piedra sabes? Erika está buena y eso, pero no siento por ella lo que siento por Rebecca. Erika es una chica de esas con las que te lo pasas bien echando un polvo de una noche, pero nada más. Ahora que le voy a decir, esque me he enfadado con ella porqué se besó con Leo, pero esque yo he ido a más, pero simplemente porque estaba enfadado, realmente por despecho. Que estará haciendo ella ahora?



No pensaba que Isaac se fuera a enfadar tanto... Si nada más fue un beso, y ni yo quería dármelo. Leo no me gusta, lo tengo claro. Lo único que quiero es arreglarlo con Isaac. No puedo estar si él ni un segundo más de mi vida. No me imagino mi vida sin su presencia. No quiero que llegue el fin de esta relación. ¿Porque siempre tiene que entrometerse algo o alguien cuando mejor estamos? Necesito distraerme con algo. Cojo el bolso y salgo de casa, me da igual donde ir con tal de que me de un poco el aire.
Estoy cansada de andar. He llegado a un parque muy solitario, nuca he venido por esta parte de la ciudad. Encuentro un parque que está muy solitario, no hay nadie. Me siento en uno de los columpios y comienzo a dar vueltas como cuando era pequeña. Por unos instantes parecía aquella niña de unos seis años de esas que iban diáriamente al parque y se divertia con solo jugar con la arena y acababa sucia, pero me encantaba. Rebecca, vuelve! Parezco tonta, cualquiera que me vea, pensaría que me he escapado de algun manicomio. Me siento sola, muy sola. Ni siquiera le he contado nada a Valeria, ni de lo de que quedé con Leo, ni lo del beso, ni que me he vuelto a enfadar con Isaac.  Voy a llamarla. Abro mi bolso y cojo el móvil.
-Valeria?
-Hola Rebecca!
-Hola...- Le dije con tono triste.
-Ui, que rara estas, no me has llamano ‘’tomatito’’ ni nada. ¿Te pasa algo?
-Pues la verdad esque si...
-Rebecca, esque ahora no puedo hablar, lo siento.  Te parece si vienes despues a mi casa y hablamos?
-Valee. –Le dije un poco desilusionada.
-Un beso, hasta despues!- Y colgó. Joder, yo que tenia ganas de deshaogarme con alguien! Bueno, me tendré que esperar a la tarde. Me quedaré un rato más como una tonta columpiándome, y me iré.





dimarts, 22 de novembre de 2011

Capítulo 29

-Isaac.... Isaac...¿Me estas escuchando?
-Eh si.- Me había ido a mi mundo paralelo. ¿En serio ha pasado? He oido mal o Rebecca me ha dicho que se a besado con el gilipollas del italiano.
-¿Y no me dices nada?- Tenia la cara sucia por culpa del maquillaje y los parpados hinchados de tanto llorar.
-¿Y que quieres que te diga? No puedo dejarlo a parte y olvidarlo la verdad. Estoy un poco harto de ser yo el que va detrás tuya y tu de mientras te vas besando con otros...
-Ha sido él Isaac, lo siento, perdóname.- Se abalanzó sobre mi pero yo la aparté.
-Rebecca te quiero y lo sabes de sobra, pero ¿hay la necesidad que cada vez que te ves con ese chico yo lo pase mal? Te dije que no me gustaba que pasaras tiempo con él pero tú te lo pasaste por el arco del triunfo y le fuiste a ver.
-No pensaba que iba a pasar....Joder Isaac que no me he acostado con él solo ha sido un beso, si no que te lo diga Alex.
-¿Como? Alex también lo sabe?
-Si pero no te enfades con él. Ha sido él quien me ha dicho que seria mejor que te lo contará. Isaac mi amor perdóname.- Se acercó a mi. Aun con la cara hecha un higo era preciosa.
-No se...
-Mírame a los ojos- Me cogió por la nuca y me acercó a su cara.- Mírame y si tanto te ha dolido como para ya no querer ni estar a mi lado dímelo y yo me iré.
-¿Eso es lo que quieres?
-Claro que no, no ha valido una mierda para mi ese beso.- Se acercó a mi y lentamente me beso- Este si porque eres tú el que me importa y al que quiero.- Cayó una lágrima por mi mejilla, no podía para de pensar a eso hijo de su madre besando a mi chica.
-Lo siento, vete.- Le cambió la cara por completo.
-Pero...
-Por favor vete.- Fue hasta la puerta y me quedé mirándola. Mi rabia no dejaba que mi memoria pudiese recordar esos maravillosos momentos que habíamos pasado juntos. Se giró y me miró.
-Recuerda una cosa. Te quiero como nadie más en el mundo.- Bajé la mirada.

Finalmente se fue. Me tumbé en el sofá y me derrumbé. Des de el principio siempre ha habido alguien que se ha puesto entre ella y yo. Erika, Leo.... Es decir su nombre y entrarme unas ganas de cargarmelo. Le metí una patada a la mesa.
-Mierda, joder me he hecho daño, esto antes no estaba tan duro.
Al rato me quedé dormido de tanta tensión en una tarde. Se podría decir que la peor de mi vida.



-Hermaniiiita, ya estoy en casa.- Me dio un beso en la mejilla.
-Leo te he dicho que no me llames así, que asco me has dejado todas las babas.
-No son mías, son de Rebecca.- Sonrió.
-¿Cómo?¿Lo has conseguido? Entonces puedo quedarme con Isaac no?
-Aun no lo sé. Solo ha sido un beso pero como es una niña buena y no le gusta mentir ira a decírselo al idiota de su novio.
-Aiii Leo, nunca te he querido más en mi vida, mejor dicho nunca te he querido y nunca lo haré.
-Lo sé yo tampoco a ti aunque si algún día tenemos una necesidad los dos.... Ya sabes donde esta mi habitación.- Nos reímos.
-Lo tengo en cuenta.
-¿Donde vas?
-Pues a ponerme mona para ir a casa de Isaac y que se enamore de mi. No sera dificil, soy perfecta.
-Aishh la niña que no tiene abuela.- Me despeinó.
-Perdona es verdad y lo sabes.- Me acerqué a él y le acaricie el cuello, le levanté la camiseta y hice lo mismo.
-Erika no te pases, además ¿no querrás que me imagine la cara de Rebecca en la tuya?
-Soy mejor que esa.- Y me encerré en mi habitación.
Me puse unos shorts ajustadísimos que me hacia un culo de infarto y una camisa blanca. Tendré que empezar por mi físico, luego ya si quiere que me conozca por dentro, en muchos aspectos :P.




Me desperté por culpa del timbre. ¿Quién cojones es ahora y que quiere? Como sean publicistas de estos empiezo a hablar en chino y los hecho. No estoy de humor como para que me vendan una aspiradora. Abrí la puerta.
-Hola Isaac.- Me miro con una sonrisa picarona.
-Hola Erika.- Madre mía que culo le hacen los shorts esos. Tiene mala leche pero estas buena y..... no puedo ni hablar.- ¿Quieres pasar?
-Por supuesto.- Ahora me toca a mi pasármelo bien y de casualidad le ha tocado a ella. Ahora no estoy con Rebecca y soy un hombre, tengo mis necesidades.
-Que casa tan bonita.
-Ven siéntate aquí conmigo.¿ Como sabias donde vivía?
- Es un secreto no te lo puedo contar.- Se sentó muy cerca de mi rozando sus largas piernas con las mías.
- Me gustan los secretos y descubrirlos más.- Me acerqué a ella.
-Pues si te portas bien te lo diré.- Se acercó aun más. Que labios tiene dios....
-Eres mala ehh, pero como me encanta te lo perdono.- Y le di un beso. Ella no dudo en seguirme. Su lengua se topó con la mía. Se sentó encima mío y puso sus manos debajo de mi camiseta tocando mis abdominales.
-Esto no le va a gustar a tu novia.- Se rio.
-Créeme ahora mismo no estoy pensando en ella.

Me quitó la camiseta y la llevé a mi habitación. Mi madre estaba fuera y no nos interrumpiría. Aunque no quiera admitirlo, en el fondo no me gustabas hacerle esto a Rebecca, la quiero como a nadie en el mundo, pero es tanta la rabia que tengo que hace que eso quede en un segundo plano. Mañana me arrepentiré, pero en este momento solo pienso en como me lo estoy pasando con Erika.


                                           

dilluns, 21 de novembre de 2011

Capítulo 28

-Leo, pero que haces!-Me levanté de golpe al rozar nuestros labios.
-Lo...lo siento mucho de verdad Rebecca.
-No, ni lo siento ni nada, al final iva a tener razón Isaac.
-Rebecca en serio, esque no me he podido resistir...-Me dijo mirando al suelo.
-Esque no tenía que haber venido! Adiós. –Y le dejé allí, me fui corriendo hasta.
-Rebecca espera!- Me gritó desde la otra punta del parque, ya estaba bastante lejos.



 Llegué a casa y no habia nadie, menos mal. Tenía la cara cara llena de lágrimas y todos los ojos negros del rimel corrido. Me tumbé en la cama y me hice un ovillo, como cuando era pequeña, las lágrimas no podían parar de salir de mis ojos. A los quinze minutos de estar en esa posición, sonó mi móvil, un mensaje. Cogí el móvil de mi bolso y me puse a leerlo:
<<Rebecca, tu y yo tenemos que hablar, no se lo he contado a nadie lo que he visto en el parque, ya sabes a lo que me refiero. Por favor, respóndeme cuanto antes.>>

Era de Alex, sí, de Alex. ¿Pero como lo sabe? Madre mia, la que se ha liado en un momento, pero en el fondo lo que me da más rabia esque Isaac me avisó. Me lo dijo claramente: <<Ese va a lo que va>>. Y que razón tenía. En cuanto lo vea se lo explico todo, más vale que le lo cuente yo y no por malas lenguas.
Entonces volví a recordar el mensaje de Alex y me decidí a contestarle:
<<Vente a mi casa en cuanto puedas por favor, y gracias por no decir nada de esto a nadie, de verdad, gracias.>>


A eso de las seis, Alex ya estaba en mi casa.
-Rebecca, pero que hacías con ese comiendote toda la boca!
-Que no,Alex, que ha sido él. Que me ha engañado. Me había dicho que queria hablar conmigo, por lo de la pelea que tuvo con Isaac y entonces estabamos hablando y derepente me ha besado!- Le dije llorando como una magdalena, casi ni se me entendía. Y me eché a sus brazos y quedamos abrazados.
-Bueno tranquila Rebecca, explicaselo a Isaac, y aver que pasa...- Me dijo con un tono de desilusión.
-Esque me siento mal, sucia, rastrera, y todos los adejetivos que te puedas imaginar! –Exclamé gritando.
-Pero si no has sido tu no?
-No!! Como voy a ser yo la que le he besado, si yo quiero a Isaac!! -Lo siento Rebecca me tengo que ir, llama a Isaac, y cuéntaselo todo, es lo mejor que puedes hacer.
-Ya, claro que se lo voy a explicar, no puedo mentirle.
-Adiós Rebecca. Te quiero, vale?- Me dijo, mientras salía por la puerta.
-Y yo, adiós. Y gracias por todo.
-No tienes porqué darmelas, para eso estan los amigos no?- Y cerró la puerta.


Cogí el teléfono y al final llamé a Isaac, despues de pensar varias veces como explicárselo.
-Isaac?
-Dime cariño.
-Pues nada, que tengo que contarte una cosa... Ahora iré a tu casa vale?- Le dije con una voz un poco temblorosa.
-Si, vale, pero te pasa algo Rebecca?
-Bueno, más o menos, ahora hablamos. Te quiero.
-De acuerdo, hasta ahora. Te amo.


Llegué lo más rápido que pude, y allí estaba, en su portal. Piqué al telefonillo. PI PI PI.
-Sube.
-OK.- Subí las escaleras de en dos en dos, vivía en un tercero. Se me quedó mirando en cuanto llegué a la puerta, se acercó y me besó en la boca. Entonces me puse a llorar, no me podía aguantar las lágrimas.

divendres, 18 de novembre de 2011

Capítulo 27

¿Y yo que hago ahora?¿Voy o no voy? Isaac se enfadaría mucho pero es que me da pena Leo, además tampoco es tan malo, a mi me cae bien. ¿Y si voy? Isaac no tiene por que enterarse. La verdad es que estoy ansiosa por ir, ¿Que querrá? Este chico me descoloca y eso me divierte, rompe todos mis esquemas. Esta decidido, voy.
Empezó a sonar mi móvil.
-¿Si?
-Hola pivon.
-Tomatito^^
-Rebecca joder algún día te voy a dejar de hablar por esa razón.
-No te enfades tonta, si yo te quiero un montón, además es un mote cariñoso.
-Si bueno lo que tu digas..... Que vas a hacer mañana?
-Pues....quedarme en casa y estudiar.- Mentí.
-¿Ah, que hay examen?
-Si. De física y es jodidamente difícil.
-Perdona ¿qué decías? Es que me estaba preparando la chuleta ya.
- Que malota, no eres legal xD.
-Bueno pues si mañana no quieres hacer nada conmigo......
-Valeria yo no he dicho eso.
-Casi casi. Pues me quedare con mi guapísimo y listísimo novio que seguro que me echa un capote con física. Adiós bonita.
-Adiós tomati... digo guapa preciosa hermosa.
-Que puta.- Y me colgó.

Nunca le había mentido a mi mejor amiga y menos si la cosa iba por un chico. Si se lo cuento sé que no se lo podrá callar y se le escapará delante de Alex y entonces Alex se lo contará a Isaac. Pero por una vez no pasa nada no?

-Rebecca, Rebeccaaa.
-Aii déjame dormir ,que pesado papá.
-Tú misma, llegarás tarde al estanque de las flores. – Ostias, Leo. He quedado con él. Me levante de golpe.
-¿Y tu como lo sabes?
-Porque muy tonta de ti lo has escrito en este posit. Seguro que lo has hecho para que yo lo veo.
-Claro será por eso…¿ Donde he dejado mis bambas?- No le hacía ningún caso a mi padre.
-Aquí.
-Muchas gracias papaíto^^.- Me puse las Converse y salí disparada hacia el estanque.- Adiós, muuaah.- Y le di un beso en la mejilla. La verdad es que tenía ganas de ver a Leo.



Llevaba 15 minutos esperándola. Espero que aparezca después de lo que le escribí. Menos mal que Erika me dio su mail. Estoy seguro, hoy le diré lo que siento y si cae pues una alegría para el cuerpo, pero eso es algo secundario.
-¿Quién soy?- Alguien me tapó los ojos por detrás. Reconocí perfectamente su voz.
-¿Una chica rubia preciosa?
- En lo de rubia has acertado. Lo de preciosa… no está bien que yo lo diga.
-Sabes perfectamente que tu cara es muy linda y los demás habla por si solo.- Pude ver como su cara se enrojecía.
-Bueno ¿De qué querías hablar conmigo?
-Siento lo de ayer.
-Lo sé. Además fue Isaac quien se pasó no tu.
-Pero no tenía que haberte dado el beso.
-Fue sin querer Leo.
-Puede ser que no.- Me acerqué a ella de tal manera que podía oír su respiración. Huele de maravilla. Acerqué mi boca un poco más y nos quedamos a un centímetro. Un puto centímetro separaba su boca de la mia. Llegó mi hora.



-Oye amor, tengo un antojo.
-Veras tu que antojo y seguro que lo tengo que cumplir.
-Pues si para eso eres mi novio.- Se sentó encima mío y me besó.
-¿No te vale el que hayamos estado una hora con la puta física?, que me van a salir por las orejas.
-Porfi , porfi Alex. – Me puso carita de pena, a eso no podía resistirme. Es tan guapa! Nunca en mi vida había estado con una pelirroja pero ahora que la he catado no pienso soltarla.
-¿Y que es lo que quieres?
-Churros. Pero no unos cualquiera, los de la churrería esa que me compraste para desayunar.
-Valeria amor, está muy lejos esa y tengo que cruzar por donde esta el estanque.
-Y no lo vas a hacer por mi?- Volvió a ponerme cara de pena.
-Vale pero me lo tendrás que recompensar. No me gusta eso de los antojos ehh a ver si vas a estar embarazada...
-Tu tranquilo que yo te lo recompensaré y no, no estoy embarazada tontito.- Me guiño el ojo, ya veía sus intenciones…
-Pero los churros engordan mucho eh- Y cerré la puerta para que no pudiera contestarme. No le gustaba que controlase lo que comía. Tampoco hace mucha falta, solo sé que mi novia esta buenísima y que tiene un cuerpazo y seguramente se lo cuidará.

Tardé media hora para llegar al puto estanque. Maldito el momento en que acepté de llevarle los churros, pero por mi niña hago lo que sea.
-Yo conozco esa cara. Ostia es Rebecca y ¿está a punto de comerse la boca con otro tio que no es Isaac o me lo parece a mi?
Tiene que ser un malentendido.




dijous, 17 de novembre de 2011

Capítulo 26

Fuimos todo el camino sin hablar, hasta que llegamos de nuevo a mi casa. Entramos y me quedé mirandolo, no sabía si gritarle, ignorarle o cualquier otra cosa...
-Isaac! ¿Por qué has hecho eso?-Estaba furiosa.
-Rebecca, anda, no me jodas, se lo merecia.- Me contestó Isaac.
-¿Sabes que puedes tener serios problemas? Además, tampoco ha hecho nada tan grave.
-Los cojones que no! Te ha dado un beso.-Me dijo girando la cara hacia otro lado.
-Ha sido sin querer, ya te lo ha dicho.
-Que lo ha hecho a posta Rebecca, ese va a lo que va!
-¿Y a qué va según tu?
-Pues ese gilipollas lo único que quiere es follarte.-Me quedé anonada.
-No, Isaac, Leo es solo un amigo, a parte, dos personas hacen cosas si quieren las dos, y lo único que se es que yo te quiero a ti. –Y le besé.
-Rebecca, no me gusta que estes con ese tio.
-Ya te he dicho que es solo un amigo, Isaac. Anda, vena quí que te voy a curar. –Le dije cambiando un poco de tema.
-Ah, ahh, pero que bruta que eres! – Todo el rato se quejaba.
-Y tu un quejica! – Y nos reimos.
-Sabes que no mentirosilla.- Y se puso a menos de diez centímetros de mí.
-Me gusaría haberte visto haciendote el tatuaje, quejica. – Y nos fundimos en un largo beso. En eso, apareció mi padre por la puerta. Nos separamos en cuanto lo vimos. Mierda, ahora que le digo?
-Hola hija. – Me dijo, y se nos quedó mirando. –¿ Esque no me vas a presentar a tu... novio?
-Si papá, claro. Isaac, Mario. Papá, Isaac. –Se estrecharon las manos y mi padre se dignó a decir:
-Bueno, Isaac, y cuantos años tienes?
-Dieciocho. –Contestó Isaac mientras se me quedaba mirando.
-Estudias o trabajas?
-Estudio.
-¿Y qué estudias? – Joder mi padre que pesado es a veces.
-Segundo de bachillerato, vamos a la misma clase.
-Asi que vais a la misma clase...
-Ya vale no papá? Ni que fueras un policia y el un ladrón!
-Esta bien hija, voy a ducharme. – Y subió arriba, y nos dejó solos.
-Es mejor que te vallas Isaac. –Le dije mirándolo fijamente.
-Vale, después hablamos de acuerdo?- Y nos besamos.
-Y recuerda que yo solo te quiero a ti.- Y le guiñé el ojo. Entonces cerré la puerta y se fue. Menuda bronca me caerá ahora cuando salga mi padre del baño...
 Joder, pero que poco ha tardado, ni quince minutos. Salía vestido y todo. Entonces se sentó en el sofá y me dijo que fuese.
-Rebecca! Puedes venir hija?
-Si papá. –Y fui rápidamente.
-Y ese tal Isaac?
-Pues mi novio papá, ya te lo he dicho.
-Ya cariño, ya se que es tu novio, pero porqué no me habias contado nada?
-Pues no sé, papá.
-Y cuanto llevais juntos?
-Casi cuatro meses porqué?
-Bueno, pues que quiero que sepas, que hay ciertos métodos anticonceptivos...mmm- Y le corté diciendo:
-Sí papá ya lo sé, todo eso del persevativo y esas cosas, no hace alta que me heches la charla y todo eso. –Y me réi. Se le veía mucho más aliviado. Se notaba que le había quitado un peso de encima.- Estaré en mi habitación papá, si quieres algo ya sabes.- Le grité desde la escalera.
Estuve un rato ordenando la habitación, porqué últimamente la tenía un poco abandonada. Puse un poco de música para animarme un poco, y en un momento estaba haciendo de Rihanna con un bote de espuma del pelo. Como ya lo tenía todo recogido, me senté en mi cama con mi portàtil. Un poco de ocio no hace mal a nadie. Entonces entré en mi correo y tenía un mensaje nuevo. De un contacto desconocido.

<<Hola Rebecca, soy Leo, siento lo de esta tarde, no quería hacer lo del beso. Ha sido sin querer, tengo la cara destrozada, por culpa de tu novio, me han dado siete puntos en la ceja. Me gustaría hablar contigo mañana.  Puedes venir mañana al stanque de las flores? Espero tu contestación.
Te quiero.                                      Leo>>

 Como habrá conseguido mi correo? Madre miaaa, y ahora que hago? Esque me sabe mal no ir, pero a Isaac no le hace mucha gracia que pase mucho tiempo con él.  Y ese <<Te quiero>>??


dimarts, 15 de novembre de 2011

Capítulo 25


Estábamos tumbados en el sofá. Tenía a Rebecca a mi lado, abrazándola. Es tan, tan, tan….perfecta. Es guapa, lista, responsable, amiga de sus amigos y a veces saca de sus casillas a un servidor, pero me encanta como lo hace, de una forma única. No se puede medir lo que siento por ella, es inexplicable. Si por mi fuera cogía dos billetes a donde sea y escaparme con ella para toda la vida.
-No me mires…. Que me da vergüenza :P- Se tapó la cara.
-¿Por que? Si eres preciosa.
-Que pelotilla eres ee.  A tus ex que les decias?- Se incorporó y tenia cara de que querer hablar sobre mis antiguas relaciones.
-Pues…. Veras…. Les decía…..
-Ai ai ai que al niño se le ha ido la memoria, no me voy a enfadar me lo puedes contar.
-Pues mira nunca he dicho te quiero a nadie solo a dos mujeres.
-Ah ¿Y quien es esa mujer que ocupó gran parte de tu corazón?
- Y sigue ocupándolo.
-¿Cómo? Me estas engañando con otra? Quien es? Dímelo venga dímelo. Quien es ahora el mentiroso eh?- Se sentó en la otra punta del sofá y cruzó los brazos enfadada.
-No te pongas de morros porque la otra mujer es mi madre mi amor.- Me acerqué a ella y le di un beso en la frente y luego en los labios.
-Bueno a ella se lo permito^^ Pero que no me entere yo que se ceba eh - Bromeó.
-¿Y no quieres saber quien es la otra mujer?
- ¿A que puede ser que no sea yo?
-Puede ser que si, puede ser que no. – Me levanté pero ella me siguió hasta la cocina.
-Oye no me dejes con la intriga Isaac.
-¿En serio quieres saberlo?
-Si - Puso cara de pena.
-Haber, pon cara de cachorrito.
- Por favor por favor dímelo. – Me encanta cuando tengo yo el poder sobre ella.
-Pues mira, es rubia, tiene los ojos azules, incluso más bonitos que los mios, su mejor amiga es pelirroja y se llama……
-¿Rebecca?
-Alaa!! Has adivinado. – La cogí como una niña pequeña y la senté en la mesa.
-Te quiero bobo.
-Yo más mentirosilla.
-Oye ¿tu que harías por mi?- Puso sus brazos sobre mis hombros y me acarició la nuca de tal manera que sintiera un cosquilleo.
-Lo que tu me pidas bonita.
-Serias capaz de sellar en tu cuerpo nuestro amor para que nadie pueda borrarlo?
-¿Como un tatuaje?
-Solo si tu quieres.
-Por mi vale.
-Vamos ya?
-Ahora?
-Si .¿Porque esperar? Yo no pienso dejar de sentir lo que siento y echarme atrás. ¿Tú?
-Nunca en la vida. – Nos besamos. ¿He dicho alguna vez que la quiero con toda la fuerza del mundo?

La verdad es que estaba un poco acojonado. Que piense, el único tatoo que me puse fue uno de esos que se van con rascarlo de un dragón de los Chetoos. Pues molaba mucho el dragón, brillaba y todo.
-¿Seguro que quieres hacerlo? Si no no pasa nada, no te obligo.
-Que si que quiero pesada.- Le besé.
-Vale^^


Íbamos andando hasta que nos encontramos con alguien que siempre lo tiene que estropear todo.
-Hola Rebecca.
-Hola Leo.
-Te echaba de menos, tanto tiempo sin verte.- Se dieron dos besos. Tiene una colleja este tio que no te lo puedes ni imaginar.
-Bueno solo ha sido una semana.
-Para mi ha sido como un año.- A Rebecca se le escapó una sonrisa.
- Este chaval se esta pasando ya.- Lo dije en voz baja. Si me escucha Rebecca empezara ’’¿No estarás celoso? Solo es un amigo.
-Bueno me voy ya, no te quiero entretener.- Fueron a darse un beso pero el tio listo giró la cara y se lo dio en la boca.
-Perdón, ha sido sin querer.
-Uuuu te la has ganado chaval.
-Isaac ha sido sin querer.
-Me da igual- Y le pegué un puñetazo que se cayó al suelo. Le cogí de la camiseta.
-¿Tu eres gilipollas o te faltó oxigeno al nacer? No sabes distinguir entre las que puedes tocar y las que no. Pues a mi chica ni tocarla.
-En el fondo ella me quiere.
-No ha tenido bastante el nene me parece a mi.- Le pegué una y otra vez. Él se hacia el débil pero tenia igual o más fuerza que yo.
-Isaac para ya joder ,para lo vas a matar.- La gente empezó a cuchichear y a mirarnos.
xX-Oye tu estas loco o que?
-Usted que quiere?- Me duelen los puños. Tiene la cara dura el italiano de los cojones.
Xx-Una persona más mayor que tú que con lo que acabas de hacer te mete en cárcel si le da la gana.
-Perdónele ya nos vamos. – Me giré y el capullo ese que le había dado un beso a mi chica nos miraba.


Siento que la acabo de fastidiar. Aún no se lo que me va a decir Rebecca pero es que no tolero que me intente quitar algo que es mío porque veo las intenciones de ese idiota y solo quiere tirarse a Rebecca. Pues no lo va a conseguir.




dilluns, 14 de novembre de 2011

Capítulo 24

Despues de comer, llevé a Rebecca a su casa.
-Bueno cariño, despues te llamo para quedar y eso.-Le dije a Rebecca, y le di un beso.
-Vale, pero llámame al móvil, que el fijo me va más mal. – Me dijo ella mientras se bajaba del coche.
-Oye, pero al final vamos con Alex y Valeria, o no?
-Nose, si te llama dile que vengan a mi casa, y allí ya veremos que hacemos.
-Valee, pero entonces ya no te llamo y vengo directamente a tu casa.
-Entonces aquí a las seis.
-Aquí estaré, anda entra ya que al final me van a pitar. – Y nos volvimos a besar.
-Te quiero amorr!
-Y yo mentirosilla.- Cerró la puerta del coche y entró en su casa.

Ya estaba cerca de mi casa, no encontraba ni un puto aparcamiento. Anda coño ese esta saliendo, aparqué y cerré el coche.  Estaba entrando por la puerta de mi casa cuando sonó mi móvil.
-¿Si?- Cogí es teléfono.
-Hombre macho que no se te ve el pelo, que me has dejado sin casa este finde cabron!
-Oye que eso no lo decidí yo eh! Fue tu novia quien lo organizó.
-Bueno que queriais, que tengo una llamada de tu novia.
-Pues quedar esta tarde, esque os hemos llamado dos veces y habeis pasado del movil, lo teneis de decoración.
-Haber si quieres te retransmitimos como lo hacemos, que nos habeis cortado todo el rollo.
-Pero donde coño estabais?
-Buah, ya te contaré esta tarde, entonces a que hora?
-A las seis en casa de Rebecca.
-Ahora llamo a Valeria y se lo digo.
-Bueno adiós..
-Hasta luego.- Y colgamos. Me volví a duchar, porqué como me habia puesto la misma ropa, me daba un poco de asco, si lo sé, soy muy maniático. Me duché en cinco minutos, me puse la toalla y salí al armario en busca de algo que ponerme. Cogí la camiseta Franklin&Marshall de color azul con las letras blancas y los pantalones tejanos G-star. Me puse a mirar bambas, y al final me decidí por las Vans negras y azules. Ya eran las 17:45 entonces le dije a mi madre que alomejor volvería tarde y que no me esperase despierta.

Llegué un poco antes, pero muy poco, cinco minutos o así. Y piqué al timbre.
-Sube, que me estoy vistiendo. – Me dijo la vocecilla de Rebecca.
-Y como sabes que soy yo y no el cartero, por ejemplo?
-Porqué mi telefonillo es muy moderno y tiene cámara cateto.
-Anda coño es verdad, no me habia fijado, ya voy!- Subí, y como tenía la puerta de la habitación medio abierta, me puse a mirarla asomando mi cabeza entre la puerta. Estaba medio desnuda, esta buenísima! Entré sin que se diera cuenta y la cogí por la cintura y le besé el cuello.
-Hola amor, pero te podias haber esperado fuera, que estoy casi en bolas!
-Si tu estas guapa de todas las maneras cariño.
-Haber que me pongo: esta camiseta con este pantalón, o esta camiseta?
-La verde con las converse.
-Valeee. –Se las puso y picaron a la puerta.
-Voy a abir que serán Valeria y Alex.- Abrí y claramente eran ellos.
-Hola parejita! –Dijo Valeria, y me dio dos besos.
-Haber, hay dos opciones: nos quedamos en casa y vemos una peli y comemos pizza, o vamos a dar una vuelta. – Propuso Rebecca.
-Yo quiero peli!- Dijo Alex, casi no le dejó ni que acabara de decirlo.
-Madre mia! Y ese interés por la peli? – Le dije yo.
-Pues que si no nos gusta, siempre podemos darnos amor. – Y todos nos reimos.
-Bueno, y cual quereis ver?
-Fuga de cerebros? Ya se que es un poco vieja, pero esque me descojono cada vez que la veo. –Dijo Valeria.
-Como no nos guste es culpa tuya eh! – Le dijo Rebecca.
-Rebecca, tonde tienes las palomitas? – Ya estaba Alex abriendo todos los armarios.
-En el armario de abajo cariño! – Le dijo Valeria.
-Y tu como lo sabes? – Le respondió Alex.
-Porque he pasado aquí mas horas que en mi casa. – Y nos reimos.
-Oye Valeria, y nuestra pulsera? –Le dijo Rebecca cogiendo de la mano a Valeria.
-Ahh, eso... Esque ayer estabamos en el coche en un callejón y vino un yonky, me puso un cuchillo en el cuello y me la anrrancó y se fugó con ella.
-Y lo dices asi, tan tranquila?
-Como quieres que te lo diga, si quieres te bailo un sevillana cantándolo.
-Y que  haciais vosotros dos en un callejón oscuro? – Le pregunté.
-Jugando a las damas no te jode? Que quieres que hagamos, si no teniamos casa.
-Lo siento, pero lo organizastes tu Valeria. – Le dijo Rebecca.
-Y que menos por mi mejor amiga?- Nos pusimos a ver la peli, nos reimos un montón, luego pedimos pizza y cenamos. Al poco rato, Valeria y Alex se fueron y nos quedamos solos.