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dimarts, 14 de febrer de 2012

Capítulo 12

Una luz se asoma por detrás de las cortinas, una luz que hace que me despierte. También llamados los primeros rayos de sol, bueno los primeros rayos de sol de las once de la mañana. Ayer nos acostamos bastante tarde, entre jugar a las cartas, a verdad o atrevimiento y algún que otro vaso de vodka, o whisky,o de lo que sea. Me doy la vuelta y lo veo ahí, dormidito. Me dan ganas de despertarle a besos, a mordiscos..... Pero es que está tan mono. Poco a poco vuevo a ver esos ojos marrones mientras los va abriendo.
-Buenos días bello durmiente.
-Buenos días mi amor. ¿Me has hecho el desayuno?
-¿Perdón?¿ Me has visto con pintas de tener una bandeja en la mano, llevar puesto un delantal y llamarme sirvienta?
-No, pero te estoy imaginado con un traje de sirvienta sexy.- Con ese comentario aparece mi sonrisa de tonta al escucharlo. La tensión va subiendo poco a poco y la temperatura también. Después de un beso viene otro, y otro, y otro, y otro.... Y cada beso es diferente al anterior pero no mejor que el siguiente. Sentimos que nos va sobrando la ropa, pero como siempre ese recuerdo se deja ver por mi cabeza. Ese recuerdo tan horrible que hace que no puedo estar ahora mismo a gusto con Iván. En el momento en que Iván mete su mano debajo de mi camiseta es cuando me doy cuenta de que esto no puede seguir así.
-Iván espera....- Me separo de él y cruzo las piernas. Me pongo las manos en la cabeza.....Esto tiene que acabar ya.
-Dani,¿ me vas a contar que es lo que te pasa? Porque cada vez que intentamos intimar más tú te pones tan nerviosa y parece como si te diera repelús. Si supiera que no eres virgen, pero no es verdad porque tú y yo ya hemos tenido sexo. Pero después de la primera vez pasó algo que por lo que sea no me quieres contar.
-Lo siento prefiero no hablar de ellos.- Cojo rápidamente la ropa y me voy de la habitación.

Después de dos horas mirando ropa, zapatos, maquillaje, complementos....Carolina y yo decidimos entrar en una cafetería. Mientras nos traían los cafés le conté el problema, ese horrible hecho que es cosa del pasado pero sigue atormentándome en el presente.
-Dani, tia lo siento de veras.
-Tranquila no podías hacer nada.
-Pero deberías habérmelo dicho y yo me hubiera encargado de él. Con lo que ha hecho no se le puede llamar persona.- Ahí rompo a llorar al volver a recordarlo y Carolina me abraza intentando calmarme.
-Nunca pensé que él me haría algo así, parecía un buen chico. Y menos aún después de saber lo que te pasó con él.
-Si lo llego a saber nunca me hubiera enamorado de él. –Se le notaba molesta, como si a ella también la hubiera traicionado, tenía la mirada perdida.- No me puedo creer que fuese él el que me juró un amor eterno, más fuerte a pesar de estar viviendo en una mierda de internado, el que me juró tener una casa e hijos, niño y niña. Pero eso se fue rápido, incluso antes de que tu llegases. En verdad tenía que haberte avisado, reconozco mi error.
-¿Que dices? Nada que ver. No quiero que también estés triste tu.
-¿Entonces no le has dicho nada a Iván?
-No, si se lo cuento no quiero pensar lo que puede pasar. Es capaz de volver al internado y partirle todos y cada uno de sus huesos.
-Es lo que se merece. Yo creo que deberías contárselo, si no al final se cansará de tener una novia que no quiere contarle su problema y encima tener que aguantar sin sexo. Que asco de hombres... –Nuestra conversación acaba ahí, el camarero acaba de traer los cafés.
-Buenas, aquí están vuestros cafés.- Carolina me mira como diciendo: Si no le pides tú su teléfono mejor, porque se lo pido yo.
-Gracias guapo.- Y ahí tenemos a Carol en acción.
-Vaya gracias, es lo mejor que me han dicho hoy. Si no me dicen que el café está frio, me cuentan que el cruasán no tiene suficiente jamón dentro. No trabajéis nunca como camareras, hacerlo por mí.
-Pues déjalo, si quieres te puedes venir a mi agencia de modelos, solamente de modelos masculinos, y es toda mía. – Eso provoca que me ría a carcajadas.
-Que mentirosa eres Carol.
-Shh calla. Y por casualidad no tendrás teléfono móvil, ya sabes ese aparatito con el que se llama a la gente, como por ejemplo yo. Seguro que no tienes ninguna Carolina en tu agenda.
-Pues no, pero encantado de tenerte Carolina. Yo soy Oliver.
-Bonito nombre.
-Carol venga vámonos que tenemos cosas que hacer.
-¿Y su anónima amiga no quiere tenerme en su agenda?
-No gracias, de momento no necesito ningún Oliver en mi teléfono. – No sé si me ha oído, solo he cogido a Carolina del brazo y la he arrastrado hasta la puerta.
-Era muy guapo Dani. Pero no sé, ya no me interesa tanto.
-¿Por qué? Si solo te ha faltado darle un morreo ahí mismo.
-¿Pero no te has dado cuenta? Si solo te miraba a ti, te taladraba con la mirada. Pero tú estabas muy ocupada bebiéndote tu maldito café.- Carol tiene razón, ni siquiera lo he mirado, estaba muy ocupada pensando. Pero tampoco quería su teléfono, mi agenda está muy feliz con su contacto llamado Iván.


2 comentaris:

  1. Hola! Gracias por leerte todos mis capítulos de Grelot, ¿qué te han parecido? La verdad es que tu historia contada en primera persona tiene mas frescura y es mas facil y divertida de leer. Me gusta ese estilo que tienes escribiendo, por eso, siempre te leo, aunque no comente. Y por eso también te tengo en mi lista de "Blogs con historias" en la Sirène Patiente desde hace tiempo. Espero que te sigan gustando mis historias.

    Nos leemos! Besos ^^

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    1. Por supuesto que me siguiran gustando:) De verdad mi opinion es que escribes muy bn, i mira que es algo dificil escribir una historia, pero tu lo haces muy bn^^ Besoss(L)

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