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dimarts, 21 de febrer de 2012

Capítulo 15

Sí, le beso infinitamente, hasta que nuestros labios se quedan sin fuerzas y nos paramos a coger un poco de oxígeno. Se me cae una lágrima por la mejilla y Oliver se da cuenta.
-No está bien lo que estamos haciendo, yo tengo novio, Oliver. – Me quita las lágrimas de los ojos.
-Está bien, si tu no quieres yo te esperaré, pero no llores por favor.
-Es que tengo un novio maravilloso y no quiero hacerle daño, él me ha ayudado mucho, más que nadie en mi vida.
-Como quieras, pero siempre estaré contigo pequeña. – Me abraza tan fuerte que puedo escuchar los latidos de su corazón. Eso me tranquiliza un poco tras estar unos dos minutos abrazados.
-Tenemos que volver, voy a hablar con Iván.
-No tienes que decirle nada si no quieres, si quieres que desaparezca lo haré y tu podrás seguir con tu vida perfecta tal y como lo hacías.
-Yo no he dicho que quiera eso, solo que no quiero hacerle daño a Iván.
-Mírame a los ojos y dime que no me quieres y que quieres que me vaya. – Me quedo callada mirando al suelo. – Dímelo por favor y desapareceré de tu vida.
-No puedo hacer eso, sabes que no es verdad. En dos días has llegado a mi vida y la has cambiado totalmente, quizás es lo que necesite, desde hace dos años, dos malditos años he estado en ese internado y cada día de mi vida he deseado salir de él. Conocí a Iván y fue lo mejor que me pasó allí dentro. Cada mañana sigo pensando como era mi vida allí dentro y los recuerdos que me quedan. Y puede que la vida me haya brindado esa oportunidad, la de cambiar mi destino.
-Fuguémonos. – Me lo suelta así, sin más.
-¿Estas hablando en serio?
-Sí. ¿Por qué no? ¿Es que no te atreves?
-Claro que me atrevo, pero nos acabamos de conocer.
-¿Qué más da? Tú misma has dicho que quizás necesitabas ese cambio en tu vida, fuguémonos a alguna parte. No me importa si es a la China si es contigo.
-Dame un día e iré donde sea.
-El tiempo es tuyo. Vayámonos ya, contra antes mejor. – Nos subimos al coche sin soltar ni una palabra, pero no es un silencio incómodo, sino todo lo contrario, es agradable. En el viaje pienso en lo que le quiero decir a Iván, también quiero despedirme de Carolina.
Al bajar del coche Oliver me da un beso en la mejilla y nos quedamos mirándonos a los ojos fijamente, puedo leer sus pensamientos incluso. Se le nota feliz de que le haya dicho que si.
-No tardes mucho por favor.
-No lo haré, pero a veces la espera merece la pena.
-Si es para esperarte a ti, no lo dudes.- Sonríe, es irresistible, te dan ganas de besarlo, es irremediable, pero no, ahora no, ya tendré tiempo para eso. Subo las escaleras tan rápido como puedo, bien, la llave no está echada, eso significa que Iván está en casa.
-Hola cariño!
-Hola.- Me intenta dar un beso pero yo lo esquivo. Pone cara de extrañado pero no le da demasiada importancia y se sienta en el sofá.
-¿Te preparo algo de cena?
-No, gracias, no tengo hambre.
-Estas rara.
-Iván, escúchame. – Asiente con la cabeza.- Yo te quiero mucho, mucho, quizás demasiado, pero necesito que sepas que te quiero y que no nunca cambiaría los dos años que me has hecho pasar, pero a veces las relaciones se estancan.- Las lágrimas comienzan a resbalar por mis mejillas. – Prométeme que no te olvidarás de mí nunca.
-¿Esto es el final?
-Llámalo como quieras. Quiero que seas feliz y que no me guardes rencor. He pensado que necesito cambiar. De aires, de estilo, de ciudad, de todo lo que me rodea. Mi vida es una rutina y eso no es lo que quiero vivir. La vida es corta, demasiado para que siempre nos rodeemos de lo mismo.
-Pero yo no quiero eso, yo te quiero a ti.
-Y yo también, por eso quiero que esto quede aquí, este tiempo junto a ti ha sido maravilloso, recuérdame así. ¿Vale? Espero que seas feliz y rehagas tu vida de nuevo, lo siento. Te quiero, recuérdalo. Mañana pasaré a por la maleta, no me gustaría volver a despedirme de ti, por favor. No me preguntes que ha pasado porque seguramente no tenga el suficiente coraje de decírtelo pero solo recuerdo esto: Iván te quiero.
-Y yo. – Y definitivamente me voy.
Siento mucha tristeza al dejar a Iván así, pero siempre he intentado hacer lo que el corazón me dicta, y ahora mismo me dice que me escape con Oliver.Porque ahora si que si, estoy sintiendo algo por él.


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